Querer y deber...

En una de esas noches en que la falta de sueño me aleja de los brazos de Morfeo y me tiene como observante del cielo de mi habitación, es cuando inevitablemente los pensamientos divagan por los rincones de mi mente soñadora, haciendo reflexión de algún error cometido, haciendo presente el pasado, planeando futuro o simplemente analizando lo que quiero, me gusta y debo.

En estas tres décadas y algo mas de mi vida, que por supuesto cargo dignamente mis deseos de querer son algo mas aterrizados, pero no menos intensos decir que quiero ser feliz seria muy cliché como obvio, además la felicidad suelo encontrarla en cosas muy simples, como una caminata por los parajes que me rodean, perder la noción de todo al ver una puesta de sol donde la aurora boreal cautiva mis sentidos o simplemente compartir conversación con amistades.
Y aunque no siempre resulta fácil hacer lo que se quiere o desea en la vida, el sentido del deber es para muchos mas preponderante ya que durante toda nuestra vida nos imponen deberes y obligaciones, aunque es necesario que así sea en mi caso intento mantener una línea en que el deber no tenga mas espacio que el necesario, tratando que el querer pese un poco mas por que simplemente hacer lo que me gusta me vuelve plena…