Convencida estoy que llegado ese momento los deseos se harán fervientes participes, capturando y envolviendo aquella atmósfera perfecta en que solo bastaran su mirada y la mía para entendernos y de esa forma inventar juntas una noche infinita de atrevimiento mutuo, seducirla despacio y robar algo mas que un beso de esos labios que invitan e incitan a probar el sabor del mas dulce placer sin culpas. Posarme sobre su vientre y sentir el sublime clamor de su cuerpo tibio y ver como nos volvemos prisioneras con ansias reciprocas mas allá de lo entendible donde la razón no tiene cabida alguna…
Verla dormida junto a mi, contemplar sus sueños y su semblante que yace tranquilo con un dejo de placentero cansancio, cuidar su alma y juntas darle la bienvenida a ese nuevo día que nos hace sentir que hay un antes y un después; donde estando a su lado nunca me falten deseos de mirarla, admirarla y por sobre todo respetarla, poniendo en sus manos la fidelidad mas absoluta haciéndonos complemento en todo, siendo la necesidad de estar unidas una constante de nuestro existir, para creer y querer siempre una vida en que lo mas importante sea ella, donde lo suyo y lo mío se convierta en lo nuestro.
Quiero tener siempre instantes de silencio para ser capaz de dibujarla en mi mente con las líneas de su cuerpo, lograr junto a ella esa entrega de mi confianza para que la atesore y valore y así compartir mis sueños donde ella siempre esta presente y que jamás dejara de ser ella la protagonista de esta historia hecha a pulso por ella y por mi..
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