Todo cuanto haga por llegar a ti, parece no ser suficiente haciéndome sentir desprovista de todo cuanto pueda yo entregar. Como se puede llegar a sentir lo contrario de lo que unos labios enamorados alguna vez me dijeron, cuantos te amo, te quiero, te extraño, quedaron suspendidos y casi olvidados por ti y tu cuan frialdad me entumece y descoloca. No entendiendo como fue que la ingenuidad depositada en una confianza que a ratos me es esquiva es por estos días nada mas que hojas de otoño, secas y tiradas por el suelo a despensa de cualquiera que las pisotee, con que derecho entraste en esta alma que solo buscaba y creía en el amor intenso y sincero, para luego enamorarla entre noches de caricias infinitas y delirios prestados, cobijando miradas y sonrisas, entregando “honestidades”, que me hicieron pensar que eras de verdad y la mujer que por tanto tiempo he anhelado, esa compañera de vida y cómplice de sensibles amaneceres esperados entre la calidez de unas suaves sabanas. Como pudiste hablar de amar, cuando tu entrega se lleno de limitantes, poniendo yo en tus manos mi mundo para que en el hiciéramos vida juntas, pero eso claro esta!! no te fue suficiente. Jugármela por esta dama fue siempre mi convicción certera siendo yo capaz de atravesar el mundo por ella, tan solo por una mirada suya, pero nada vale cuando la cobardía se apodera e inunda un corazón poco dispuesto a trabajar por sacar adelante algo que a primeras luces lo pintaba bonito y bello. Ahora solo tengo trozos dispersos por doquier, un dolor que se ha vuelto mi involuntaria compañía de día y noche, un océano de incertidumbre que me ahogan entre lagrimas amargas que a ratos no logro controlar, bebo de esta botella de recuerdos donde el sabor es mejor sin hielo, anestesio mi dolor con la esperanza de algún día poder y volver a creer en lo que con tanto trabajo logre entregar cuando te conocí…mi confianza.
Nunca podré entender como es que tu actuar tan mecánico y frío te permite vivir sin saber lo que causa a quien solo quiso amarte mas que así misma.
Me queda la tranquilidad de haber procedido ante ti con la mayor de las transparencias a paso firme, con la verdad como mi mayor valuarte, dejando ante ti a esta mujer que nada mas tenia la noble intención de amarte así…con simpleza de vida, con un corazón que bien pudo ser tuyo sin mediar nada a cambio. La soledad me invita a sentarme a su mesa en estos días tan fríos y compartir una copa de algún brebaje que haga dormir mi alma impaciente por miles de años y lograr restaurar mis alas rotas, para algún día emprender de nuevo el vuelo hacia aquella mujer que me entregue su amor, pero esta ves AUNTENTICO!!....